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Arcos voltaicos accidentales, un fenómeno peligroso

Soluciones para la tecnología fotovoltaica, la movilidad eléctrica, la aeronáutica y los centros de cálculo.

Si, hasta hace pocos años, los arcos voltaicos y sus efectos eran un problema que apenas había recibido atención, ahora son tan conocidos como temidos en muchos ámbitos de la técnica. La posibilidad de peligro de incendio acentúa la gravedad de los efectos: el riesgo es alto y abarca desde lesiones mortales para personas hasta daños cuantiosos en medios de transporte, instalaciones y máquinas. No debe ignorarse tampoco el aspecto de la disponibilidad de las instalaciones, un criterio cada vez más importante en términos de competitividad. 

Ámbitos con alto potencial de peligro:

  • aeronáutica (redes AC a bordo de aviones)
  • tecnología fotovoltaica
  • movilidad eléctrica (modelos híbridos y eléctricos)
  • centros de cálculo y módulos de oficinas con alimentación de tensión continua

Causas técnicas para la formación de arcos voltaicos accidentales:

La formación de arcos voltaicos accidentales peligrosos puede darse en cualquier punto de la red como consecuencia de defectos en las conexiones o aislamientos de los cables. Causas más frecuentes en las instalaciones fotovoltaicas:

  • módulos defectuosos (daños por granizo)
  • uso de copias/imitaciones de conectores enchufables
  • daños de cables, p. ej., por envejecimiento, mordedura animal

Prevención de incendios mediante nuevas tecnologías, p. ej., en el sector fotovoltaico:Los módulos de detección de arco voltaico desarrollados por E-T-A para instalaciones fotovoltaicas detectan arcos voltaicos peligrosos en el lado DC del circuito eléctrico de una instalación FV. Las señales de corriente acopladas pasan un prefiltro selectivo y se analizan en busca de características de arco voltaico específicas mediante un algoritmo de filtro y detección de patrones implementado en un procesador de señales. En este proceso se diferencia con total fiabilidad entre peligrosos arcos voltaicos accidentales por una parte y por otra, efectos derivados del funcionamiento del inversor (p. ej., procesos de arranque y conmutación, seguimiento del MPP) y perturbaciones no peligrosas (p. ej., radiación electromagnética).